14.2.05

En un lugar que no es este
en un tiempo que no es hoy,
yo se que vos estás,
pero no te puedo encontrar.

El día y la noche
Te sirven de escondite.
Perdí el rumbo

y no hay indicios, rastros o pistas,
Que me indiquen dónde estás.

Me entrego al azar,
Esperando que algo cambie
Lo monótono de mi recorrido.
Yo no quiero nada ideal,
Solo alguien que me salve del mal.

Necesito encontrarte,
para que mi sueño se haga realidad;
y no seguir soñando,
con que jamás te voy a encontrar.


Sabina Pérez

12.1.05

No me gusta...

Que no me escuchen, que quieran tener la razon cuando no la tienen, que me mientan, la soberbia, algunos finales, buscar la perfeccion, sobreexigirme, el miedo, cuando el subte viene hasta las manos y encima estoy apurada, la coca-cola ( si, si soy un bicho raro), la gente caradura ( mejor dicho, cararrota), la indiferencia, que me agarre las lluvia y tener que andar mojada, que me llamen a los gritos (eso es una mala señal, por que hice alguna metida de pata), tender la cama, ordenar cuando no tengo ganas de hacerlo, no poder comcentrarme, que me dejen plantada, que se terminen las cosas que me gustan, cundo pierdo algo.

Me gusta...

Escuchar a las personas y ser escuchada, compartir, regalar, sorprender, hablar ( por telefono o cara a cara), escribir, encontrar algo perdido o que habia olvidado que lo tenia, leer, aprender cosas nuevas, conocer gente, inventar, pensar, dormir, mirar el cielo, hacer fiaca ( que no es lo mismo que no hacer nada), caminar, ver peliculas, imaginar, soñar (dormida o despierta), comer golosinas, las flores, la Capital Federal, la playa, el mar, el atardecer, viajar, ser libre, la paz, andar descalza, tomar mate con amigas, la musica, escribir cartas, cantar (como me sale), disfrutar de los pequeños momentos de cada dia...

20.11.04

LXXXV EL RELOJ



¡Reloj!, dios siniestro, espantoso, impasible,
cuyo dedo nos amenaza y nos dicen: “¡Recuerda!”
Los vibrantes Dolores de tu corazón lleno de terror
Se clavarán pronto como en una diana;

El placer vaporoso huirá hacia el horizonte
Lo mismo que una sílfide detrás del bastidor;
A cada instante te devora un pedazo de gozo
Otorgado a cada hombre para toda la vida.

Tres mil seiscientas veces por hora, el Segundo
Susurra: ¡Recuerda!-Rápido con su voz
de insecto, Ahora dice: Yo soy el Antes,
y he chupado tu vida con mi inmunda trompa!

Remember!, ¡Recuerda!, ¡Pródigo!, Esto menor!
[1]
(Mi garganta metálica habla todas las lenguas).
¡Los minutos, alocado mortal, son gangas
que no hay que dejar sin extraer su oro!

Recuerda que el Tiempo es un ávido jugador
Que gana sin hacer trampas, ¡en todo lance!, es la ley.
Declina el día; aumenta la noche; ¡acuérdate!
El abismo siempre tiene sed; la clepsidra se vacía.

Y va a sonar la hora en que el divino Azar,
En que la augusta Virtud, tu esposa virgen aún,
En que el propio Arrepentimiento (oh!, el postrero refugio!),
En que otro te dirá: “¡Muerte, viejo cobarde! ¡Ya es muy
(tarde!”

[1] ¡Recuerda!, en latín

29.10.04

El hombre y el mar

¡Hombre libre, siempre adorás el mar!
El mar es tu espejo; miras la imagen de ti mismo
en el desarrollo sin cesar de su oleaje,
y tu espíritu no es menos amargo que tu abismo.

Gozas hundiendo en su seno tu imagen;
le abrazas con los ojos y los brazos, y tu corazón
se distrae muchas veces se su propio rumor
con el ruido de su gemido indomable y salvaje.

Ambos sois tenebrosos y discretos:
Hombre, nadie vio el fondo de tus abismos,
¿oh, mar, nadie conoce tus íntimas riquezas,
tan celosos sois de guardar vuestros secretos!

Y, no obstante, durante siglos innumerables
seguís el combate sin piedad ni remordimiento,
de tal manera adoráis la matanza y la muerte,
¡oh, eternos luchadores; oh, hermanos implacables!

Charles Baudelaire

Lágrimas niveas

Enfrente de mi casa hay un manicomio. Tiene paredes altas de color blanco y un portón de rejas negras a través del cual puedo ver lo que sucede.
Allí vive Zaralegui, excombatiente de guerra, en la cual perdió a su hermano y un amigo, pero que igual luce orgulloso sus brillantes condecoraciones; luego están Delia y Ramón que no son parientes, pero el la adoptó como hermana por que dice que se parece a la suya, que no ve desde hace mucho tiempo. No se conoce la razón por la que ella enloqueció; un día llegó al lugar y, por propia voluntad decidió quedarse, cansada de vagar sola por las calles.
Y la última es Silvia Balero, quien iba a casarse pero su novio la abandonó. Aún lleva el vestido de novia, un poco amarillento, que remienda con trozos de tela blanca. Tiene una larga cola, un poco deshilachada, pero todavía conserva unos lindos bordados. Con ese mismo traje se había casado la hermana de Silvia. También guarda el ramo ya marchito, de azucenas. Le gusta adornarse el cabello con las pequeñas flores de la enredadera de jazmín que hay en el parque.
Nunca nadie los va a visitar, quedaron en ele olvido.
Todas las tardes, inventan historias. Zaralegui viaja en un Chrysler pero choca con Ramón que maneja un camión rojo. El auto se incendia y empieza a carbonizarse. Logra escapar de las llamas, pero queda tendido en el suelo. Delia, camina nerviosamente y a los gritos, pide auxilio para los dos accidentados.
A Silvia le gusta participar de las representaciones, cuando fingen ir a una fiesta, si no prefiere sentarse a la sombra del sauce llorón, donde el aire fresco ondula su vestido.

21.10.04

Para la "mujer esencial" o la "diosa de los vientos"

Hoy estuve pensando acerca de lo que me contestaste con respecto a mi comentario sobre tu blog. Involuntariamente recordé nuestro cuaderno en el cual escribíamos a diario acerca de nuestras ocurrencias, gustos, lo que acontecía, sobre nuestros profesores y compañeros, en fin acerca de muchas y muy variadas cosas. Y da la casualidad que también se me ocurrió volver a escribir en una vieja agenda, dentro de la cual encontré la única. Inédita y valiosa edición del diario “Croniquita”. No tuve necesidad de abrirla para leerla ( no es lo que estas pensando no adquirí el poder de los rayos X), sólo con ver su tapa recuerdo cada una de las cosas que escribimos allí. También tengo el relato que hicimos acerca de “un día en 3° Bachiller” (creo que fue en ese año). Curiosamente estos dos “documentos” y otras cosas que escribí yo, se me ocurrió atarlas con una cinta, para separar lo que escribí de lo que ya comencé a escribir en estos días. También recuerdo nuestro diskette (que es posterior al cuaderno, ahí nos modernizamos) en el cual nos escribiamos como si nos estuviéramos mandando mails. Es curioso, por que nos comunicábamos por medio de la escritura y nos veíamos cinco días a la semana y a veces más ( no nos olvidemos de mi, el teléfono, bendito aparato !!!, pero este será tema para otro blog). Debe haber sido, el cambio en nuestras vidas, producto de la facultad (causal de nuestro alejamiento, que nos llevó a descuidar un poco nuestra amistad) y de otras tantas cosas más. Ya no nos vemos todos los días, comunicarse por mail no es lo mismo, y como vos decís, para que yo llame y te encuentre enculada como para que me cuentes lo que te pasa, tengo que tener mucha puntería. Por eso y por que cambio nuestra forma de pensar, actuar y expresar lo que nos pasa y sentimos, tal vez por este medio podamos tener una mejor y más constante comunicación. Escribimos lo que sentimos cuando queremos y como nos sale. Otra cosa de la cual me acorde es la cantidad de cartas que te escribía (la caja con los kanji debe extrañarme. Se que esta llena pero un poco desactualizada). En este último tiempo sentí como que mi imaginación y creatividad se habían ido; por suerte me di cuanta que no es así. Lo que cambio fue mi forma de expresarlas.
No se vos pero creo que todo fue producto de una crisis de la cual recién ahora estoy tomando conciencia plena. Recién ahora puedo poner mis pensamientos en claro ( y hasta por ahí no más).
Para enmendar todo este tiempo sin contarnos tantas cosas y sin darnos cuenta que nos pasaba (por lo menos a mí), podemos dar una vuelta de página, (frese muy trillada) como hice yo con mi vieja-nueva agenda. Pude descubrir de vos un perfil distinto, que bien escondido lo tenías. Pero puedo decir que las cosas han cambiado, en su mayoría para bien.
Esto lo escribí en borrador, ahora lo estoy tipiando en la comp. Espero haya espacio para un blog tan grande, si no usare papel y birome, que tengo de sobra, y no sufrende falta de memoria o capacidad (aunque, no se si te acordas, pero todas las cartas o tarjetas estan escritas hasta el último renglón, por que siempre se me acaba el espacio y no me despedía más, lo mismo que hago cuando hablo por teléfono). Ahora si ya dejo de escribir y pensar. Me re colgué son las 01:27 de la mañana del día 19 de octubre de 2004, y mañana (hoy) tengo facultad (lo siento, pero pienso mejor y me inspiro de noche).
Aunque parezca una forma fría e impersonal de comunicarse, lo importante no es por el medio que se utilice, sino lo que se tenga para decir y como de lo diga.
Me voy despidiendo. Hasta pronto.
Te quiero mucho.
Sabi.

17.10.04

Soy muy feliz (o eso intento)

Soy muy feliz. Con las cosas más sencillas. Aunque a veces me aborde una tristeza infinita por las cosas que me faltan, que no son de caracter material. No se pueden comprar. Me angustia no tenerlas. Me pregunto cuándo llegarán. No me gusta la deseperación y el ansia que me carcome. Creo que el problema soy yo, quiero solucionarlo, pero no se como, no me animo. La duda se apodera de mí. Se que estoy fallando, pero me es muy difícil solucionarlo. Se que el cambio proviene de mí. Si se me presenta la opotunidad espero no desaprovecharla. Tengo muchas cosas buenas y a favor para logarar estar mejor, para poder conseguir lo que busco. Por todas esas cosas que me fueron dadas doy gracias. Sé que ahora me toca a mí conseguir lo que me falta. Creo que parte del problema pasa por que soy muy autoexigente. Busco la perfección. ¿Pero qué es la perfección? Nosotros no somos perfectos. ¿Por qué intentar ser algo que no somos? ¿Aacaso no es lo qué hacemos todo el tiempo?